Un tratamiento basado en una solución salina mejora la fibrosis quística
EDICIÓN IMPRESA - Sanidad - (Noticia recogida del abc.es)
Un tratamiento basado en una solución salina mejora la fibrosis quística
Cuatro tomas diarias aceleran la eliminación de la excesiva mucosidad y protegen los pulmones de las bacterias que se inhalan en la respiración
N. R. C.
MADRID. La esperanza de las personas con fibrosis quística y de sus familias se llama terapia génica. Se sueña con lograr un tratamiento eficaz que repare el daño, causado por la copia defectuosa de un gen. Pero hasta entonces, se necesitan tratamientos alternativos para mantener en buen estado los pulmones de los enfermos y aumentar su esperanza de vida. Dos equipos de investigación diferentes, en Estados Unidos y en Australia, han encontrado una fórmula que podría reportar beneficios a largo plazo en la salud pulmonar de estos pacientes.
El remedio, que publica la Universidad de Carolina del Norte (Estados Unidos) en «New England Journal of Medicine», es además de eficaz, económica; un binomio poco frecuente en Medicina. Se trata de una simple solución salina concentrada que, inhalada cuatro veces diarias, mejora la eliminación de la mucosidad, la variabilidad pulmonar y los síntomas respiratorios. Los investigadores británicos cuentan su experiencia en 24 pacientes de más de 14 años que hicieron inhalaciones cuatro veces diarias durante 14 días.
La misma revista médica publica también las conclusiones de otro equipo de médicos australianos con 164 pacientes de más de 6 años que recibieron un tratamiento similar durante un año. El volumen respiratorio y la capacidad vital fue mejor en el grupo tratado con la solución salina.
Una rutina incómoda
Los enfermos con fibrosis quística producen una secreción mucosa espesa que obstruyen los pulmones y dificultan la respiración. Las vías aéreas se convierten también en un caldo de cultivo perfecto para las infecciones. Los investigadores piensan que la solución acelera la eliminación de la mucosidad y protege al pulmón de las bacterias que se inhalan. El resultado es un menor número de infecciones, el caballo de batalla de estos enfermos. Si se confirman estos resultados, las inhalaciones podrían convertirse en un tratamiento complementario.
La duda es si los pacientes serán capaces de cumplir con unas inhalaciones que dejan un sabor desagradable, provocan tos y necesitan 30 minutos. Media hora más que debe sumarse a la rutina diaria de fármacos, ejercicios respiratorios y aerosoles."
[Sábado 21 de enero de 2006]
Referencia: New England Journal of Medicine 354, 2006
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